Busco el sentido de una caricia,
el sabor de los besos,
el olor de la piel o el sentido
que acompaña mis latidos.
Busco la ternura de un roce,
el calor del cuerpo contrario,
desnudando el sentido de las palabras
y entonando deseos prohibidos.
Busco, como cada día,
el murmullo del respirar
al amanecer y del aliento
compartido cortejando al placer.
Busco la cama deshecha
tras la noche perfecta,
testigo incansable
de jadeos disfrutados,
de sincronías
y desparpajos consumados.
Busco el reencuentro
con la dermis aliada,
incitando a la locura
de una noche más,
al compás de
dos almas agitadas.
Busco lo que buscas tras
esa mirada compañera,
cómplice de incansables teoremas,
de confesiones compartidas
y de sombras iluminadas.
P.D.:
Busco que te busco...

Pues que lo encuentres,buen finde
ResponderEliminar¡Ah, la noche perfecta!... ¿existe o existió o existirá? Yo sí que sigo buscando, amigo. Bss
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