17 junio 2013

PERFECCION



Borracho de presunción,

incitado a la perfección,

el diablo maneja sus cuerdas.


​Suntuosa existencia emocional,

cansada la impertérrita pasión,

descubierta la emoción

 en conversaciones delirantes

de truculentas inversiones.


​En pesadas simetrías,

constantes sueños aplazados

hacia el momento sagrado

 del involuntario encuentro.


​De noches en vela,

eclipsada la tensión,

lírica intoxicación,

el diablo maneja sus cuerdas.


​Subyugado el corazón,

aplazando el paseo 

por la cuerda floja

que amenaza la razón.


​Frustración es el blanco

y la intención el negro

de la encorsetada proposición.


​El diablo maneja sus cuerdas,

y el afilado borde de la desesperación

combate la intención con el sabor amargo

de la ambigua perfección.


P.D.:

No intentes entender la perfección...





1 comentario:

  1. Hace tiempo desistí de entenderla. Ahora intento ser perfectamente imperfecta.
    Me encantan tus letras.
    Besos!!

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