menu

03 mayo 2015

QUISIERA








Quisiera acostumbrarme, pero no puedo. Sigue siendo tan difícil que desearía ser un poco como una estatua de piedra para poder encajar cómo las velas a mi alrededor van extinguiéndose... para no sentir ese dolor vacío de la ausencia, esos huecos que se hacen más grandes cada vez que miro.

​Quisiera acostumbrarme, pero no puedo; quisiera ser fuerte y ser un poco extraño, pero no puedo. Sabía que ya no te encontraría, pero aun así quería despedirte. Quería decirte que, aunque pareciera haberse apagado tu vela, solo lo parece, porque tu luz y la de aquellos que tanto echo de menos seguirá encendida allá donde los recuerdos no se olvidan. Allá donde la memoria necesita ser eterna para que la vida siga siendo vida.

​Hago mía esa coletilla, esa que solías decir muy a menudo para recordártelo: «¿Estamos...?». Un beso y un abrazo dondequiera que estés...


P.D.:

Los huecos son difíciles de llenar con las ausencias, por eso quisiera no dejar de recordar para mantenerlos cerca…




1 comentario: