Volar y volar, todo sea imaginar, cantar, caminar y de nuevo el vuelo alzar, dejándose llevar por los vientos y la gravedad, por los sueños y consejos del pájaro que cruza el ancho mar.
Flotar, mirar y llegar a tocar el cielo sin pensar, dejándose llevar por el tiempo, sin pensar en los versos acaramelados que vuelven a sonar una y otra vez intentando sobrepesar la voluntad.
Volar y volar, todo sea imaginar. Si la paz he de alcanzar, ¿por qué dudar? Comenzar, terminar y vuelta a empezar; gritar, callar y vuelta a desear que la vida sin nombrar no es vida, sino las ganas de imaginar.
Volar por volar no es más que un sueño para poder reinventar día a día, sin olvidar que todo puede, tarde o temprano, resultar...
P. D.:
Volar y volar, ¿por qué no desear, si todo es posible tan solo con empezar?
La imaginación es vida
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