Un año al que decir adiós; un año repleto de un buen puñado de sueños cumplidos y otros que se diluyeron en el camino. Un año que acaba con los bolsillos llenos o las alforjas vacías, la mirada perdida o el centro del todo a nuestra disposición.
Hay más y también menos, pero aún nos queda por multiplicar. Hay que seguir confiando en que los sueños se pueden cumplir; hay que seguir reinventándose. Adiós, año, adiós.
Y bienvenido al nuevo año, donde el reflejo de la posibilidad se puede prorrogar hacia la realidad, instaurando una sonrisa a la esperanza y a la necesidad de seguir construyendo aquello que llaman felicidad. Un año al que decimos adiós y otro que llega para quedarse.
P.D.:
¡Feliz Año Nuevo y mis mejores deseos de felicidad para este 2016!

Feliz año !!!
ResponderEliminarMe alegra haber encontrado tu blog.
viejo compañero blogero, paso a saludar y a dejarte mi blog, al cual le cambie el nombre hace un tiempo
ResponderEliminarhttp://peonsinrey.blogspot.com.ar/
(ex corazonadas)