Los sabores, como las voces, se quedan impregnados en nuestra memoria. Todo aquello que nos impacta de alguna forma permanece para siempre dentro de nosotros. Podrán pasar meses e incluso años, pero cualquier detalle, por pequeño que sea, nos devolverá esas sensaciones como si estuviesen ocurriendo en este preciso momento.
Cada Navidad vuelve a producirse el milagro. Rememoramos lo mejor que la vida nos ha entregado, aquello que siempre permanecerá en nuestros corazones porque merece la pena.
Siempre, siempre... hay que quedarse con lo bueno de la Navidad y de todo aquello que sigue girando a mi alrededor.
PD:
¡Feliz Navidad!

Y como cada año me encanta entrar y sentir esa magia ,esa esencia ,ese recuerdo ,ese sabor ,ese encanto ,esa complicidad,ese sentimiento que solo tu ,y solo tu sabes hacer tan bien querido amigo ....
ResponderEliminarFeliz Navidad Josh ...besicos enormes y silbidos llenos de recuerdos .