A ORILLAS DEL MAR
Caricias que por sentir son fielmente vividas y jamas serán olvidadas, confunden el tiempo, el ayer con el hoy, girando a mi alrededor deambulan sus caprichos, la brisa del mar nos traerá siempre algo nuevo recapitulando emociones, ensortijado el antes, el ahora o el después, deseos acurrucados en completa sincronía a orillas del mar, masajeando mis piernas el dulce vaivén de olas acompasadas, que no tienen prisa, que nunca llegan tarde, revoloteando suavemente cada rincón ofrecido al sortilegio de sus profundidades, beneplácito del viento recopilando escalofríos, oleaje esperanzador unas vienen, otras van, algunas dejan el frescor y otras la humedad, pero de todas se puede aprender que mojarse es casi lo esencial para nadar...