Vuelvo a recordar el sentido de una caricia, de un beso o de aquel roce que inyectaba, sin proponérselo, la magia de cualquier quimera; sin alquileres ni premisas que enturbiaran el buen hacer de la vida.
En momentos de hastío, me dejo llevar por mis dedos toqueteando el teclado, sin ton ni son, sin principio ni final, sin lecturas. Están vacíos de la envergadura del contorno de lo imposible; tan solo inventando o reinventando, quién sabe, un lugar donde sentir la felicidad a flor de piel. O tal vez buscando esos deseos sin contraindicaciones ni supuestos orquestados, solo con el fin de rellenar los rincones de la soledad...
P.D.: La soledad, a veces, se convierte en hastío cuando no es deseada.
Por suerte para los que nos gusta escribir
ResponderEliminarla soledad no deseada se nos hace menos mala.
Un abrazo muy grande
me quedo con una frase : "..un lugar donde sentir la felicidad a flor de piel.." qué placer volver a visitarte y volver a leerte Josh! a veces nos apartamos de aquello que nos hace felices y nos sentimos aún más solos, suerte para mi que puedo volver, todavía! espero no tardar tanto la próxima! gracias por seguir dejando que tus dedos se expresen así de poéticos y maravillosos con el teclado.. Abrazzuuusss mil!
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