Es difícil, a veces, aceptar que todo se nos da; que no existen quimeras ni altares confeccionados para esculpir voluntades. Aun así, las premisas dejarán claro el susurro en el paladar y, sin cortapisas —como el caballero del gran viento mistral—, nos tomarán y vitorearán entre los abrazos perdidos.
Porque posiblemente podamos errar, posiblemente nunca estemos a la altura de lo que podamos soñar; posiblemente el tiempo pasará y desterrará aquel lugar de nuestras mejores primaveras, agrietando nuestras arrugas y revolucionando el recuerdo de lo que pudo ser y no fue.
Preferiría llegar, quedarme corto o tal vez fallar, pero al menos lo habré de intentar. No quiero tener que discutir con la mirada perdida, entre los ventanales, de aquello que ni siquiera se empezó a edificar…
P.D.: Siempre existe la posibilidad de lo posible.
Mi poeta azul siempre sigo, porque tengo esperanza, fe , la vida en minutos puede cambiar .... besos sigo girando a tu alrededor
ResponderEliminarQue el miedo a fracasar
ResponderEliminarno nos quite la voluntad del intento.
Un abrazo
Sea victoria o derrota no conseguirás nada a no ser que lo intentes.. El coraje es el don.
ResponderEliminarBesosss!!