ME BASTA
Una sola mirada me basta para sentenciar la desnudez del cansancio que me aplasta, del estrés y su pesadez. Una sola noche me basta para ganar el destierro, con la monotonía a subasta del tiempo en su entierro. Una sola caricia me basta para engrandecer la pasión, del poseído verso entusiasta al final de la desesperación. Una sola palabra me basta para comprender los giros que a mi alrededor desgastan los consabidos suspiros. Una sola reacción me basta para entender que la vida, desgraciadamente, se malgasta solo si es reprimida. P. D.: Unos días para recargar pilas...