TODO O NADA
El vacío se origina tras perder algo que habíamos conseguido o poseído; la nada, en cambio, está por inventar. Por crear está el todo y sus consecuencias: perfecto despertar o delicada conjetura de intentar estar. Por argumentar la posibilidad, la facilidad o la dificultad siguen estando en duda. De la nada, nada; mientras que del todo es posible llegar a la nada. No es un juego de palabras: es tan solo el espacio entre el todo y la nada, entre la realidad y los sueños que se evaporan al despertar. Dormir, soñar, alcanzar la verdad o, quizás, espolvorear el todo de la nada... P. D.: Del todo a la nada solo hay un ligero espacio de tiempo y lugar.