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17 enero 2026

CÁRCEL DE SOLEDAD



El otro día, observando cómo el sol se ponía sobre un campo teñido de rojo, no pude evitar pensar en la naturaleza indomable de las amapolas. Son como 'mariposas de seda', frágiles pero valientes, que nacen donde quieren aún en su cárcel de soledad...




Hombre sentado en campo de amapolas observando mujer al atardecer



Mariposas de seda en el trigal,

gotas de sangre bajo el sol;

nacen sin permiso de nadie,

ni del invierno que se marchó.


​Tallo fino, ondeando al viento,

copa roja con la que brindar;

suspiros de solo un momento

que nadie puede domesticar.


​Crecen así de valientes donde

otras no se atreven a brotar.

No las guardes en frío cristal:

su alma necesita la libertad.


​Eres tan real como la amapola,

tan frágil, sutil e independiente,

que tu aroma y tu luz me llevan,

de flor en flor, hasta tu boca...


P. D.: Porque, si las cortas, de pena dormirán

bajo la reja de su cárcel de soledad...




Pareja distanciada en un vasto campo de amapolas bajo la luz dorada del atardecer.


¿Y tú? ¿También sientes esa conexión con la belleza efímera de las flores silvestres? ¿Alguna vez has intentado cortar una amapola y has comprobado cómo se apagaba al instante? Comparte si te apetece tu experiencia en los comentarios.





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