Pensamientos que, desnudos, cuentan deseos inoportunos; raudos y veloces, alzan el vuelo hacia lugares donde no existen olvidos que entorpezcan los recuerdos.
Indomables los pensamientos que rugen por emociones sostenidas. Espacios en blanco, obstinados en liberar sonrisas inconclusas que enmarquen el reencuentro.
Frágil el cordón umbilical de los pensamientos nocturnos: eternos revuelos que viajan sin descuentos por la oscura tragedia de la impericia de mantener el momento.
Perpetuo temor escénico dilucidado por pensamientos intrépidos. Diseño y ensayo de acrobacias mentales girando a mi alrededor, por recuperar el calor de tu cuerpo a mi lado.
P. D.:
Pensamientos feroces
que favorecen o entorpecen
el reencuentro tras la tormenta.

La noche tiene algo especial que al más cobarde hace intrépido. Debajo de las sábanas somos audaces y nos preguntamos porqué no utilicé la palabra adecuada en aquel momento...
ResponderEliminarCómo nos gustaría borrar recuerdos, o tal vez no, los revivimos una y otra vez como si pudiéramos volver al mismo tiempo y al mismo lugar.
En ocasiones regreso y sigue siendo un placer leerte.
Mejor no borrar los recuerdos que nos hacen ser lo que somos...pero si, es verdad, la noche tiene algo especial y algún que otro recuerdo nos gustaría volver a reeditar sin perder la verdadera esencia...gracias por regresar, siempre es un placer...
EliminarPensamientos que revolotean en el corazón y la mente intrepidamente... perono dejes de revivir esos momentos bellos. Un abrazo
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