Cuando te tengo, te vivo; cuando me faltas, te sueño.
He aprendido a prescindir de los años, a voltear el tiempo, a soñar despierto. He aprendido a jugar y a vivir el momento, a desplegar las alas y surcar la imaginación con ayuda del viento.
Te siento girando a mi alrededor, conjugando palabras de versos sin rima. Pero ¿qué más da?, si una sonrisa tuya es todo lo que necesito para ser feliz...
PD:
Cuando te tengo,
te vivo;
cuando no,
te sueño...