Déjame llegar, déjame vibrar, porque hoy tengo ganas de más. Hoy querría hacerme escuchar entre el eco de las tormentas, entre las pesadillas que ahuyentas, por las caricias sedientas y enmarañadas al suelo que pisas.
Sábanas blancas, bella y perfumada; aroma de versos que enloquecen mis mañanas. Hoy, al despertar, te pude encontrar; y el tiempo, como las ganas de más, pude confirmar que nunca desaparecerá mientras pueda dibujar principios sin final...
P. D.: No hay que adelantar acontecimientos; déjate llevar y disfruta los momentos.