Donde mis zapatos me quieran llevar, seguir caminando y poderlo contar. Puedo equivocarme o acertar pero, por muchos pájaros de mal agüero que revoloteen por mi cabeza, siempre enalteceré las ganas de continuar.
Tiene que ser especial sentir la fluidez de una gota de agua dejándose llevar por los vaivenes del precipicio hacia el mar. Hay que tirar de imaginación para una sonrisa dibujar; para seguir creyendo que la vida continuará girando a mi alrededor, donde mis zapatos me quieran llevar.
Continuar y discernir que no vamos a dejarla pasar, ni llegar al mar con las manos vacías o el corazón cansado por no haberlo intentado…
P. D.:
Sí o sí… continuar…

No hay comentarios:
Publicar un comentario