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23 febrero 2020

ARRÁNCAME LAS PALABRAS






         

Arráncame las palabras y tíñelas de esperanzas; dales rienda suelta y no pienses que es pura verborrea. Bordea con ellas el infinito y no pasees sus sentidos por ningún claustro consentido.

​Búscame por la orilla del mar, sobre la espuma caduca, entre las luces y las sombras de cualquier atardecer. Anímame de nuevo a batallar en la oscuridad, a envalentonar la mirada ciega y desdibujar los miedos que me impiden volar.

​Arráncame las palabras cuando las sientas llegar. Despliega tu sabiduría y enséñame de nuevo el rito ancestral de reinventar, como cada día, lo necesario para continuar.

​Arráncame las palabras y déjame soñar…


P. D.: 

No dejes de soñar para invocar y acurrucar la felicidad.




07 febrero 2020

EN BUSCA DE LA PRIMAVERA


​Se amontonan escalofríos bajo las premisas de vestiduras desgastadas. Es puro invierno; no malgastes el aliento. El vello erizado retoma su protagonismo en pensamientos sombríos, en el crepúsculo de los infiernos o, quizás, en los sueños tardíos, recordándonos la fragilidad de lo etéreo.

​No hay lugar a dudas: el viento voltea las hojas del cuaderno con palabras manuscritas, reescribiendo lo eterno, reinventando lo efímero, reafirmando lo dispuesto en círculos concéntricos.

​Más allá de la locura existen los tiempos; más allá del conjunto existe la presunción de la unidad, aquella que te eleva o te destruye. Solo depende de no dejarte asesorar por el desastre, de localizar el punto de partida y volver a empezar. Se amontonan escalofríos, es invierno; de ti depende que llegue la primavera...

P. D.: Por una pronta primavera...