Recorriendo la complejidad de mis entuertos, no es necesario perderse en laberintos maltrechos para idealizar el todo por el todo; porque, al final, somos nada y, de la nada, el sueño de perpetuar la utopía de la eternidad.
Recorriendo el laberinto de la sangre por mis venas, no hace falta derramar el fluir de mis sentidos ni demostrar, cual fiel destino, que sigo vivo. Tampoco desembarcar en supuestos caminos que conducen a lo desconocido.
Recorriendo el misterio de lo divino, más allá de lo que imagino, no encuentro remedio para resolver el desatino de la verborrea. Esa que ilusiona el deambular del torbellino que rompe y rasga el sentido de mis suspiros.
P.D.:
Después del antes, nada vuelve a ser lo mismo girando a mi alrededor...

Recorriendo tu interior, un torbellino!!! Muy buenl, besos
ResponderEliminarAgradecido por tu visita siempre...abrazzzusss
EliminarEscogiste una buena ruta, me agrado
ResponderEliminarmucho leerte.
Besitos dulces
Siby
Muchas gracias por el comentario y la visita...
EliminarAbrazzzusss