Temo a la vorágine de mis locuras: por querer y no tener aquello que sueño; por un beso tuyo y una sonrisa haciéndome dueño de tus deseos.
No necesito justificar el instante, ni claudicar en la oscuridad de mis temores. Solo quiero ensortijar los versos que mi memoria reúne en cada instante de soledad, en los que tus olvidos enturbian mi estima.
Temores en los que no tengo una caricia que me suba los colores, temores en los que tus ausencias marcan la letanía de mis sinsabores.
Girando a mi alrededor, habité en los golpes intencionados, en los gestos enamorados, porque dejaron huellas en mí: negras panteras y dulces maneras, propuestas deshonestas y caricias pasajeras.
Ahora solo quiero pasear de puntillas por el universo de tus miradas, siendo un recién llegado, sin apresurarme a llegar a ningún lado. Lo efímero, como la primavera, se deja acariciar en momentos contados.
Temo a la vorágine de mis locuras.
Vuela, paloma, vuela con mis temores, vuela con el vaivén de mis errores, vuela con el peor de mis pavores a perder algún día tus favores.
Vuela, y en tu vuelo no olvides nunca a este, que te quiere...
P. D.:
Hay momentos en los que el temor a perder lo amado se convierte en el peor de los deseos.
Si te gustó esta entrada sobre las locuras,
te invito a echarle un vistazo a esta otra...

Me gusta leerlo hay mucha gente de blogs pero buenos
ResponderEliminarno hay tantos
felicitaciones por sus logros
Muy agradecido por la visita y el comentario, creo que cada vez quedan menos blogueros, pero otros muchos, en cambio nos negamos a dejar de compartir nuestro rincón...Abrazzzusss...
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