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24 noviembre 2014

DISTANCIAS Y SILENCIOS





Las distancias, como los silencios, suenan a hueco: desesperada quietud que irrumpe por los recovecos. Rellenarlos no depende de las medidas, sino de los sentidos; no hay más que lo expuesto tras el cortinaje de los sueños, tras los versos sin dueños.

​Las distancias, como los silencios, resuenan como el eco: desesperada prolongación donde me estremezco, donde no encuentro el oasis en el desierto.

​Quisiera, por una vez, desterrar el infinito de lo imposible, convertir lo incierto en algo concreto y, aun dejando el alma al descubierto, localizar por fin el camino desde mi orilla al centro de tu universo.

​Las distancias, como los silencios, son, al fin y al cabo, parte de nuestro triste concierto...


PD: No hay que culpar a la distancia por nuestros silencios.





2 comentarios:

  1. La distancia duele, aunque pase el tiempo, puedes pensar que es momentánea pero, una vez que te alejas todo cambia...
    Saludos afectuosos

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