Quizás el verde de tus ojos fuese mi alimento; muerte segura cuando de su brillo me ausento, cuando de su luz me desoriento.
¿De qué color es el viento de tus palabras? Transparentes tus gestos y su argumento. Quizás si me atormento será porque me impaciento; quizás cualquier locura pueda ser un pequeño fragmento, un desconcierto difícil de asimilar entre tanto juramento.
¿De qué color es el viento cuando no te tengo? Amarillento el remordimiento e innegable el lamento cuando el camino se tercia polvoriento.
¿De qué color es el viento cuando mi corazón canta por tientos? Complemento perfecto al sabor de tu aliento, al color de tus pensamientos...
PD: Cuando no nos llega su aliento, pareciera que estamos a merced de los vientos…

Como si sintiera el sabor de mi sangre al morderme los labios...
ResponderEliminar