Lo mejor... el final. Si te lo preguntas, tendrás la verdad: morir a tu lado no es más ni menos que un sueño hecho realidad. Porque alcanzar la felicidad no es más que un paso hacia lo real, hacia las caricias que me das.
Si pudiera tenerte a mi lado —no ahora, sino siempre— sería el máximo anhelo, mi objetivo a lograr, mi propósito a realizar.
Lo mejor... el final, aquel que me das cuando el balcón de mi boca a la tuya es difícil de dibujar, tan difícil de explicar y tan difícil de pronunciar para que lo entiendan los demás. No hay más: tan solo una historia que contar, una vida que continuar, un camino por el que transitar.
Mucho que cuidar, mucho que mostrar, agarrado a tu cintura, a tu forma de caminar, a tu forma de amar. Lo mejor... lo mejor aún está por llegar.
P. D.:
Nunca hay que desesperar, lo mejor aún está por llegar...

De pequeño soñaba con mi vejez y mi manera ideal de pasar mis últimos años y morir, todo junto a mi novio y a mi novia.
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