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08 diciembre 2020

DULCE




Dulce destierro del olvido, emotivo umbral del destino, versos escondidos, palabras bien halladas y malhumorada la encrucijada; no siento, si no encuentro tus besos en la almohada.

​Dulce reflejo en el cristal, inanimado el círculo perfecto, envenenado el tiempo, sueños incompletos y caricias a destiempo; no siento, si no percibo tus besos en mi aliento.

​Dulce membresía de lo eterno, inverosímil de nuevo el deseo, etéreo el conflicto, encuentros perfectos y escarceos en el viento; no siento, si no despierto enredado en tu cuerpo.

​Dulce planteamiento de lo nuestro, escudriñando el firmamento, compartiendo lo bueno y lo malo, creciendo por dentro; no siento, si no tengo tu rostro en mis pensamientos.



P.D.:

No miento si te digo cuánto te echo de menos cuando, por cualquier motivo, no te siento girando a mi alrededor.





22 noviembre 2020

FRÁGIL EL TIEMPO

​Silueta de un hombre apoyado en un reloj de arena gigante. El fondo con luces y sombras evoca la fragilidad del tiempo.



Frágil el tiempo

 que caduca al instante,

frágil el instante que se desmorona

 ante la premisa arrogante,

frágil el desvelo, frágil el vuelo,

frágil el duelo y el desconsuelo.


​Frágil el momento 

que malgasta el caminante,

frágil el caminante que disfruta 

en su caminar de lo insignificante,

frágil el cielo, frágil el anhelo y el recelo.


​Frágil el sueño

 que ambiciona nuestro semblante,

frágil el semblante que amontona 

nuestra mirada expectante,

frágil nuestro talante,

 frágil el deseo fulminante

de acabar con el tiempo 

y sus contrastes.





Pd:

​Frágil el sueño,

frágil el momento,

frágil el tiempo.





16 octubre 2020

TRECE AÑOS

   

      

Anduve caminos y subí montañas, pero también caí en profundos acantilados. Sobrevolé el suelo al son de las guadañas; con sueños imaginados y versos asustados alcé de nuevo el vuelo.

​Reinventé la brisa que acariciaba mi cara y argumenté la dicha para sentirme renovado. Conseguí hazañas y maltraté los premios que ocultaban mis temores errados. Cómplice del tiempo, maniquí de sus despropósitos, errante discípulo de las prisas y el viento, dejando al descubierto las premisas y los juramentos.

​Reflexioné en largas noches de invierno sobre mis intentos, así como en el calor veraniego me despreocupé de mis desalientos. Llegué a la conclusión de que, si algo quiero después de trece años, es continuar extrayendo la savia de mis sentimientos girando a mi alrededor...



P. D.: Tiempos de aniversarios, tristes y alegres, como la vida misma: una de cal y otra de arena...




13 octubre 2020

TRECE DE OCTUBRE


      

Ajustando la métrica de los sueños ingrávidos, donde la asimetría de los sentimientos empuja los llantos en la oscuridad. Como cada trece de octubre, como cada día, toca renacer por dentro. Tal cual, como el alba al amanecer.

​Porque no existe la sordera del corazón ni tampoco la distracción de los sentidos; santos y locos que buscan auxilio perpetuo en recuerdos que nunca desaparecerán. Son estelas del pensamiento marcando el ritmo de la vida y su carrusel girando a mi alrededor.

​Mágica luz entre la opacidad del destino y la fragilidad que alimenta el tiempo y su largo camino. Sigo vivo, interpretando la dicha de sentirte a mi lado, de contrarrestar el paso de los años por las ausencias y el reencuentro que aún está por descifrar.


Pd: No existe el tiempo, tampoco el olvido, si te esfuerzas en reinventar un paso después del otro...




10 septiembre 2020

LO DIFÍCIL, LO FÁCIL

 

    

Lo difícil no es dejarse ver; lo difícil es dejarse sentir. Exponer los sentimientos desnudos, sin atisbo de timidez, sin complejos; planteando la dicha o las desdichas con todos sus entuertos.

​Es fácil dejar al descubierto las vergüenzas, deslizarse por la brisa o sentir el tránsito de miradas indiscretas.

​Lo difícil no es dejarse ver, lo difícil es dejarse sentir: desatar el corazón, dejar volar el alma sin temor a perder la batalla. Es fácil mostrar la envoltura, no así el interior; es fácil bordear la risa, no así el dolor.

​Lo difícil no es dejarse ver, lo difícil es dejarse sentir. Lo fácil es lo que ves; lo difícil... aquello que no ves.


P. D.: Lo fácil es imaginar; lo difícil es hacerlo realidad..




28 julio 2020

MANTENER EL TIPO

Silueta de un hombre caminando hacia las montañas en un atardecer. El sol se pone y el paisaje evoca paciencia, calma y la búsqueda de un nuevo camino.


     

Mantener el tipo ante esta situación es armarse de paciencia. Solo así seré capaz de llegar donde no se llega con la ansiedad pegada a los huesos.

 Sin duda, es el constante ajetreo en el que vivo normalmente el que me arrastra sin medida, obligándome a dejarme llevar por las prisas, sin pararme a pensar.

​Mientras, girando a mi alrededor, las ganas se diluyen en disfrutar de lo que realmente importa.



​pd:
​Es lo que tienen las prisas...










21 junio 2020

LA CONDICIÓN




En completa desigualdad de palabras y hechos, me encuentro perdido, absorto por la situación.

​Calibrando la tensión y sopesando la disfunción, mucho me temo que, agotada la emoción, el tiempo pone a cada cual en su rincón. Allí es donde la luz besa la redención frente a la vida y frente al mundo, en perfecta comunión.

​Cuando se pierde el control de respuestas que no tienen preguntas, es tan solo desesperación.

​No subestimes los tiempos muertos: agazapados están tras las sombras. No desfallezcas; todo es cuestión de proponerse el triunfo como única condición.

P. D.: Nada que perder, todo que ganar...




14 junio 2020

CASUAL O PREMEDITADO




Trata de colorear su encuentro, casual o tal vez premeditado, mientras piensa si desnudar la sorpresa o vestir la evidencia. No siente vergüenza, tan solo el atisbo de correspondencia.

​Decide ser consecuente, sin enmascarar la experiencia por una posible derrota. Sin pensarlo dos veces, se arma de paciencia y vuela sin alas con total indiferencia.

​Alardea con insistencia, como quien no reconoce la forzada coincidencia a través de los vientos de unos pinceles envalentonados por la certeza de su conciencia.

​El resultado... un encuentro casual o, tal vez, reinventado.


P. D.: Mejor intentarlo que sucumbir a la derrota.





27 abril 2020

MIENTRAS







Vuelve el amanecer a mi ventana. Otra noche que cae sin poder reaccionar ante las luces de la realidad, mientras el sol se adentra por las rendijas de mi persiana diseñando un nuevo día y enlazando filigranas.

​Es una frágil sensación esta en la que la vida cambia, al tiempo que se descubren las deudas contraídas con la oscuridad en susurros de promesas con la almohada. Bordeando la orilla de mi cama, suena el recuento de sueños no inventariados y la probabilidad de los deseos computados.

​Entonces te acercas y me das un beso; un beso que nadie podría olvidar, mientras vuelve el amanecer a mi ventana. Un día más, un día menos.



P. D.: Un día más, un día menos…











27 marzo 2020

LA VIDA NO SE DETIENE



Primer plano de unas piernas caminando por un pasillo, simbolizando el movimiento continuo y el avance a pesar de las circunstancias.


       

La vida no se detiene, el tiempo pasa inexorablemente. No se lo hagas más fácil. Lo bueno del primer paso es el siguiente. No hay que desfallecer.

​El sacrificio es la redención. Tenemos que hacerle frente todos a una. Vive el hoy, el ahora. Somos parte de un total y toca aunar fuerzas para ganar.







Pd: La vida no se detiene...
 #quedateencasa 
#todovaasalirbien












21 marzo 2020

UN BESO, UN ABRAZO





Me desperté soñando: un sueño interrumpido por la monotonía del despertador que, aun sin sonar, sigue marcando mis días como si no quisiera darse cuenta de que el mundo se paró. Me giré y ahí estabas tú. Mientras dormías, yo sonreía recordando mi sueño; soñaba con abrazos, con besos, con aquellos a los que quiero. Era un sueño deseado ante tantos días de inanición. No había rastro de llantos o desesperación, todo eran risas. Parecía primavera sin ser una cuestión de estación y, aun llegando por estos lares a nuestro balcón, tampoco se trataba de un lugar concreto.

​Ni siquiera se vislumbraba el suelo, el techo, la luna o el sol, pero sí mucha luz. Era tan solo un lugar, un espacio, un rincón; sin embargo, me sentía feliz pensando en cómo ambicionamos la felicidad. Queremos ser felices, o al menos esa es la intención, sin pensar que en un abrir y cerrar de ojos la podemos perder.

​Abocados a un mundo de prisas, hemos ido olvidando con el tiempo los pequeños detalles del «tú a tú». Y ahora que nos quitan aquello que estamos acostumbrados a tener —y a lo que por comodidad, tal vez, o por creer que no llegaría nunca, no le hemos prestado la debida atención—, comprendemos que por el simple hecho de tener algo no hay que dejar de alimentar esas pequeñas cosas, como un beso o un abrazo.

​Es entonces cuando se hace fuerte la inquietud y la incertidumbre corona nuestra razón; empieza a flaquear la ilusión y a sucumbir ante el temor de no tener paraguas para la ocasión. Pero no hay que dejarse llevar: el cielo gris se puede pintar de cualquier color. La lluvia sigue cayendo sobre nuestras cabezas, empapando nuestra esperanza, pero lo bueno que habita en nosotros hace que la solidaridad se alborote en cualquier lugar.

​Estamos empezando a darnos cuenta de que pasará algún tiempo antes de podernos abrazar o besar como antes. No será igual, todo cambiará. Aprendemos a marchas forzadas de nuestros errores y de nuestras prisas; en cuanto podamos, seguro que no dejaremos pasar un abrazo o un beso así como así. Cuando llegue el momento será especial, muy especial, porque llegaremos. No hay dudas, tampoco excusas, porque la soledad dejará de existir; está empezando a desaparecer. No estamos solos, no estás solo. Un abrazo, un beso, desde aquí, desde allí, con fuerza, sin desfallecer… Entre todos podemos colorear de nuevo el cielo gris.



P.D.:

Te acabas de despertar

y un beso me acabas de dar.

Gracias por estar.

Venga… un abrazo…

de esos abrazos

que no saben

del tiempo.







08 marzo 2020

TAN FACIL






Tan fácil como pasear por las nubes, tan especial como acariciar la brisa enredada en tu pelo. Mientras intento parar el tiempo, mientras sueño despierto...

​Tan normal como revolotear por tu sonrisa, esperando un beso, olvidando las prisas. Tan acostumbrado a frecuentar tus abrazos, a no sentir tu ausencia girando a mi alrededor, pintando las tormentas de otro color, liberando mis alas de soñador.

​Quiero bajarte la luna en un arranque de poesía y susurrarte al oído tanto amor, como el temor de despertar sin tu calor.



P. D.: Tan particular como reinventar las luces psicodélicas de tu mirar…





23 febrero 2020

ARRÁNCAME LAS PALABRAS






         

Arráncame las palabras y tíñelas de esperanzas; dales rienda suelta y no pienses que es pura verborrea. Bordea con ellas el infinito y no pasees sus sentidos por ningún claustro consentido.

​Búscame por la orilla del mar, sobre la espuma caduca, entre las luces y las sombras de cualquier atardecer. Anímame de nuevo a batallar en la oscuridad, a envalentonar la mirada ciega y desdibujar los miedos que me impiden volar.

​Arráncame las palabras cuando las sientas llegar. Despliega tu sabiduría y enséñame de nuevo el rito ancestral de reinventar, como cada día, lo necesario para continuar.

​Arráncame las palabras y déjame soñar…


P. D.: 

No dejes de soñar para invocar y acurrucar la felicidad.




07 febrero 2020

EN BUSCA DE LA PRIMAVERA


​Se amontonan escalofríos bajo las premisas de vestiduras desgastadas. Es puro invierno; no malgastes el aliento. El vello erizado retoma su protagonismo en pensamientos sombríos, en el crepúsculo de los infiernos o, quizás, en los sueños tardíos, recordándonos la fragilidad de lo etéreo.

​No hay lugar a dudas: el viento voltea las hojas del cuaderno con palabras manuscritas, reescribiendo lo eterno, reinventando lo efímero, reafirmando lo dispuesto en círculos concéntricos.

​Más allá de la locura existen los tiempos; más allá del conjunto existe la presunción de la unidad, aquella que te eleva o te destruye. Solo depende de no dejarte asesorar por el desastre, de localizar el punto de partida y volver a empezar. Se amontonan escalofríos, es invierno; de ti depende que llegue la primavera...

P. D.: Por una pronta primavera...


19 enero 2020

CUENTAN



    



     

Cuentan que la caída fue estrepitosa, que los sueños pudieron con él. Cuentan en susurros que el tiempo se encargó de solventar los ruidos y volver a la quietud; cuentan que te cuentan la verdad sobre la presunción.

​No hay más, todo se desvaneció. Solo quedó la brisa fresca recorriendo cada centímetro olvidado: un segundo eterno y versos que un día le recordarán que fue velero sin rumbo, sin ton ni son, presagiando la buenaventura y desafiando la inefable deriva, pulso a pulso con las mareas.

​Bienvenida la emoción de recuperar el vaivén de las olas a través del corazón...


P. D.: 

Al fin y al cabo, se trata de volver una y otra vez para continuar el viaje...