14 noviembre 2013

DESCALZO





Dejó los zapatos a un lado. Descalzo sobre la frialdad macerada durante la noche, se dispuso a caminar mientras la oscuridad tambaleaba su fragilidad por entre las rendijas eternas de la sensualidad.

​Eran sueños pegados a la memoria de la noche anterior; del encuentro, tal vez inventado, entre el revoltijo de alcohol y el suburbio de su razón. Ese extraño aroma en su piel le devolvía pedacitos vividos sin ton ni son, difíciles de encajar.

​Era un puzle de encuentros y desencuentros que no atinaba a desenmascarar: caricias balsámicas de promesas y sonrisas, imposibles de recordar...


P.D. A veces, el rastro de una noche es más real que la noche misma.





1 comentario:

  1. En la desnudez del alma, se sienten los amores sensuales de noches de bohemia…navegan…sientes caricias…promesas… pero pasan perdidos en la espesura de la memoria.
    Realidad innegable cuando dejas los zapatos a un lado. Me gusta como lo dices.
    Un abrazo Josh, ten una buena semana.

    ResponderEliminar