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16 octubre 2020

TRECE AÑOS

   

      

Anduve caminos y subí montañas, pero también caí en profundos acantilados. Sobrevolé el suelo al son de las guadañas; con sueños imaginados y versos asustados alcé de nuevo el vuelo.

​Reinventé la brisa que acariciaba mi cara y argumenté la dicha para sentirme renovado. Conseguí hazañas y maltraté los premios que ocultaban mis temores errados. Cómplice del tiempo, maniquí de sus despropósitos, errante discípulo de las prisas y el viento, dejando al descubierto las premisas y los juramentos.

​Reflexioné en largas noches de invierno sobre mis intentos, así como en el calor veraniego me despreocupé de mis desalientos. Llegué a la conclusión de que, si algo quiero después de trece años, es continuar extrayendo la savia de mis sentimientos girando a mi alrededor...



P. D.: Tiempos de aniversarios, tristes y alegres, como la vida misma: una de cal y otra de arena...




13 octubre 2020

TRECE DE OCTUBRE


      

Ajustando la métrica de los sueños ingrávidos, donde la asimetría de los sentimientos empuja los llantos en la oscuridad. Como cada trece de octubre, como cada día, toca renacer por dentro. Tal cual, como el alba al amanecer.

​Porque no existe la sordera del corazón ni tampoco la distracción de los sentidos; santos y locos que buscan auxilio perpetuo en recuerdos que nunca desaparecerán. Son estelas del pensamiento marcando el ritmo de la vida y su carrusel girando a mi alrededor.

​Mágica luz entre la opacidad del destino y la fragilidad que alimenta el tiempo y su largo camino. Sigo vivo, interpretando la dicha de sentirte a mi lado, de contrarrestar el paso de los años por las ausencias y el reencuentro que aún está por descifrar.


Pd: No existe el tiempo, tampoco el olvido, si te esfuerzas en reinventar un paso después del otro...