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31 diciembre 2015

FELIZ 2016








Un año al que decir adiós; un año repleto de un buen puñado de sueños cumplidos y otros que se diluyeron en el camino. Un año que acaba con los bolsillos llenos o las alforjas vacías, la mirada perdida o el centro del todo a nuestra disposición.

​Hay más y también menos, pero aún nos queda por multiplicar. Hay que seguir confiando en que los sueños se pueden cumplir; hay que seguir reinventándose. Adiós, año, adiós.

​Y bienvenido al nuevo año, donde el reflejo de la posibilidad se puede prorrogar hacia la realidad, instaurando una sonrisa a la esperanza y a la necesidad de seguir construyendo aquello que llaman felicidad. Un año al que decimos adiós y otro que llega para quedarse.

P.D.:

​¡Feliz Año Nuevo y mis mejores deseos de felicidad para este 2016!

24 diciembre 2015

FELIZ NAVIDAD







Los sabores, como las voces, se quedan impregnados en nuestra memoria. Todo aquello que nos impacta de alguna forma permanece para siempre dentro de nosotros. Podrán pasar meses e incluso años, pero cualquier detalle, por pequeño que sea, nos devolverá esas sensaciones como si estuviesen ocurriendo en este preciso momento.

​Cada Navidad vuelve a producirse el milagro. Rememoramos lo mejor que la vida nos ha entregado, aquello que siempre permanecerá en nuestros corazones porque merece la pena.

​Siempre, siempre... hay que quedarse con lo bueno de la Navidad y de todo aquello que sigue girando a mi alrededor.


PD:

¡Feliz Navidad!





02 noviembre 2015

A SU LADO








Cuando cabalgar la dermis contraria rememora la necesidad de complementar la respiración contigua, no es necesario estar cuerdo; porque esa locura no necesita cura.

​Tras el cristal, el resto del mundo y sus vaivenes a veces desorbitados. ¿Qué más da seguirlo si, cuando estoy girando a mi alrededor, dibujo el mundo perfecto a su lado?


PD:

La necesidad de no dejar de compartir el día a día…




16 octubre 2015

OCHO AÑOS








Girando a mi alrededor, vuelve a dar otra vuelta de tuerca al reloj de las palabras, al reloj de los sentidos. Un año más, y ya son ocho, recorriendo los entresijos del día a día a través de la luminiscencia de una pantalla de ordenador.

​Sigo intentando entender lo que me rodea y a los que me rodean, buscando tal vez respuestas a preguntas indiscretas y quizás, por fin, tras las quimeras inventadas o la pura y dura realidad, encontrarme cara a cara conmigo mismo.

​Un año más con aquello que sueño, con lo que siento, con lo que imagino. Un año más con lo que vivo, con lo que muero, con lo que reinvento. Un año más con lo que disfruto, con lo que sufro, con lo que busco, con lo que encuentro, con lo que pierdo.

​Un año más con lo que río, con lo que lloro. Un año más con lo que digo, con lo que callo. Un año más con mis defectos, con mis virtudes, con mis secretos, con mis miedos. Un año más bordeando la vulnerabilidad, recorriendo mis sueños una y otra vez, buscando la fuerza y las ganas para continuar a través del minutero que sigue en contra de todo aquello por lo que suspiro.

​Un año más que agradecer a todos los amigos y amigas que hacen grande la vida y que me dan la energía para recrear la posibilidad de continuar…

P. D.: Cumplir años trae consigo la posibilidad de llenar los bolsillos de experiencias, y lo bueno de todo ello es no desaprovecharlo.




13 octubre 2015

TRECE DE OCTUBRE









         

Por mucho que pase el tiempo, seguiré sin saber rellenar los espacios en blanco; seguiré siendo incapaz de arrebatarle al viento el privilegio de las ausencias. Por mucho que pasen los años, seguiré intentando recuperar, día a día, el recuerdo de tu sonrisa.

​Aun conservando la memoria, el tiempo se vuelve insolente. Es mentira que este acabe cerrando las heridas; es mentira que, con él, se borre el dolor; es mentira que los olvidos se hagan dueños de nuestro destino.

​Hoy es trece de octubre y, como el primero desde que te fuiste, el dolor sigue siendo cómplice de mis lágrimas. El camino recorrido no tendrá fin, el duelo compungido no tendrá remedio y la prosa no dejará de verter su pena por los confines de mis adioses…

​Por mucho que pasen los años, seguirás estando presente, a mi lado, girando a mi alrededor…


P. D.: Por mucho que pasen los años, seguirán siendo insuficientes para volver del revés tu ausencia.