TIENTOS
Contemplo como baila la brisa de la mañana, jugando caprichosa al escondite con la vida. El sol no pudo contener la sonrisa al despuntar, construyendo mil sombras a capricho y voluntad. En mis labios tiembla ausencia de los tientos que acompaña mis noches y se marchan con el alba. Se acumula el polvoriento desierto en mis estantes, encrespando y delirando cada parcela que siento. Voy girando a mi alrededor, sobre mis pasos acelerados, con el corazón abanderado, lleno de besos conquistados. Mas no hay día mas amargo, que aquellos sin el cobijo de tus suspiros en mi piel, ni soledad mas caprichosa que la no deseada.