menu

27 marzo 2020

LA VIDA NO SE DETIENE



Primer plano de unas piernas caminando por un pasillo, simbolizando el movimiento continuo y el avance a pesar de las circunstancias.


       

La vida no se detiene, el tiempo pasa inexorablemente. No se lo hagas más fácil. Lo bueno del primer paso es el siguiente. No hay que desfallecer.

​El sacrificio es la redención. Tenemos que hacerle frente todos a una. Vive el hoy, el ahora. Somos parte de un total y toca aunar fuerzas para ganar.







Pd: La vida no se detiene...
 #quedateencasa 
#todovaasalirbien












21 marzo 2020

UN BESO, UN ABRAZO





Me desperté soñando: un sueño interrumpido por la monotonía del despertador que, aun sin sonar, sigue marcando mis días como si no quisiera darse cuenta de que el mundo se paró. Me giré y ahí estabas tú. Mientras dormías, yo sonreía recordando mi sueño; soñaba con abrazos, con besos, con aquellos a los que quiero. Era un sueño deseado ante tantos días de inanición. No había rastro de llantos o desesperación, todo eran risas. Parecía primavera sin ser una cuestión de estación y, aun llegando por estos lares a nuestro balcón, tampoco se trataba de un lugar concreto.

​Ni siquiera se vislumbraba el suelo, el techo, la luna o el sol, pero sí mucha luz. Era tan solo un lugar, un espacio, un rincón; sin embargo, me sentía feliz pensando en cómo ambicionamos la felicidad. Queremos ser felices, o al menos esa es la intención, sin pensar que en un abrir y cerrar de ojos la podemos perder.

​Abocados a un mundo de prisas, hemos ido olvidando con el tiempo los pequeños detalles del «tú a tú». Y ahora que nos quitan aquello que estamos acostumbrados a tener —y a lo que por comodidad, tal vez, o por creer que no llegaría nunca, no le hemos prestado la debida atención—, comprendemos que por el simple hecho de tener algo no hay que dejar de alimentar esas pequeñas cosas, como un beso o un abrazo.

​Es entonces cuando se hace fuerte la inquietud y la incertidumbre corona nuestra razón; empieza a flaquear la ilusión y a sucumbir ante el temor de no tener paraguas para la ocasión. Pero no hay que dejarse llevar: el cielo gris se puede pintar de cualquier color. La lluvia sigue cayendo sobre nuestras cabezas, empapando nuestra esperanza, pero lo bueno que habita en nosotros hace que la solidaridad se alborote en cualquier lugar.

​Estamos empezando a darnos cuenta de que pasará algún tiempo antes de podernos abrazar o besar como antes. No será igual, todo cambiará. Aprendemos a marchas forzadas de nuestros errores y de nuestras prisas; en cuanto podamos, seguro que no dejaremos pasar un abrazo o un beso así como así. Cuando llegue el momento será especial, muy especial, porque llegaremos. No hay dudas, tampoco excusas, porque la soledad dejará de existir; está empezando a desaparecer. No estamos solos, no estás solo. Un abrazo, un beso, desde aquí, desde allí, con fuerza, sin desfallecer… Entre todos podemos colorear de nuevo el cielo gris.



P.D.:

Te acabas de despertar

y un beso me acabas de dar.

Gracias por estar.

Venga… un abrazo…

de esos abrazos

que no saben

del tiempo.







08 marzo 2020

TAN FACIL






Tan fácil como pasear por las nubes, tan especial como acariciar la brisa enredada en tu pelo. Mientras intento parar el tiempo, mientras sueño despierto...

​Tan normal como revolotear por tu sonrisa, esperando un beso, olvidando las prisas. Tan acostumbrado a frecuentar tus abrazos, a no sentir tu ausencia girando a mi alrededor, pintando las tormentas de otro color, liberando mis alas de soñador.

​Quiero bajarte la luna en un arranque de poesía y susurrarte al oído tanto amor, como el temor de despertar sin tu calor.



P. D.: Tan particular como reinventar las luces psicodélicas de tu mirar…