Lo difícil no es dejarse ver; lo difícil es dejarse sentir. Exponer los sentimientos desnudos, sin atisbo de timidez, sin complejos; planteando la dicha o las desdichas con todos sus entuertos.
Es fácil dejar al descubierto las vergüenzas, deslizarse por la brisa o sentir el tránsito de miradas indiscretas.
Lo difícil no es dejarse ver, lo difícil es dejarse sentir: desatar el corazón, dejar volar el alma sin temor a perder la batalla. Es fácil mostrar la envoltura, no así el interior; es fácil bordear la risa, no así el dolor.
Lo difícil no es dejarse ver, lo difícil es dejarse sentir. Lo fácil es lo que ves; lo difícil... aquello que no ves.
P. D.: Lo fácil es imaginar; lo difícil es hacerlo realidad..
