PERFECTA COMUNION
En perfecta comunión con mi alrededor, deja la noche pesar sobre lo que siento en mi interior. La mirada perdida, el deseo embriagador... Mas sueña la mariposa con llegar al sol, sin aceptar dejarse atrapar por la desidia y el descontrol. No hay vereda por la que encauzar el escozor de unos ojos llorosos tras los versos que suenan a susurros peligrosos, a besos sospechosos. La música suena, la letra se adivina, mientras el ritmo se complace en invitar a bailar, aunque solo sea con movimientos temblorosos. En perfecta comunión con mi alrededor, sigo girando sin ton ni son, tratando de buscar ese lugar perfecto donde embaucar los silencios; donde dibujar la razón como parte de la reacción ante cualquier situación. En perfecta comunión con mi alrededor, quisiera estar y no estar cuando así lo testifique la cuestión, necesitando, al fin, aprender a defender la posición... P.D.: A veces somos blanco de dimes y diretes que no saben muy bien por qué arremeten, sin tan...