No existiría el olvido si no existieran los recuerdos, ni recuerdos que, por bien vividos, lleguen a ser olvidos.
Por la suma de buenas intenciones, por multiplicar la luz y dividir la oscuridad, Girando a mi alrededor, después de doce años, sigue existiendo gracias a la magia y a vuestra complicidad; una complicidad que, sin duda alguna, complementa la continuidad.
P. D.:
Girando a mi alrededor cumple doce años.
