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23 octubre 2016

DISTANCIA








No sabría cómo decirte a qué huele esta desesperación que siento, porque me doy cuenta de que la distancia nos va separando con inusitada rapidez. Escribo en soledad, intentando acompasar el lagrimal de mis letras, sintiendo cómo se0 instala un beso en cada recuerdo o una caricia perdida en cada gesto.

​En todas las palabras, el sentimiento a gritos reclama tu regreso. Si bien es cierto que la distancia es el olvido y que, con él, lo real se emborrona de colores ennegrecidos, no debo desterrar el descuido ni el olvido; no debo envalentonarlo.

​Aunque no estés, nada pasa desapercibido. Para mis ojos sigue la ventana abierta, la cama desierta y tu aroma revoloteando a mi alrededor. He soñado con tu piel junto a la mía, intentando encontrar recovecos olvidados. Temo perder el alma de mi memoria, el recorrido transitado; pero todo sigue en silencio y cada impulso de pasión anhela tu calor.

​Seguiré soñando, seguiré acariciando tus desnudeces en la almohada, al son de la melodía que un día no muy lejano marcaron nuestras caricias. Siento mis letras cansadas; mis recuerdos seguirán anidados en algún lugar, desorientados, esperando recortar la distancia entre tu boca y la mía…


P. D.: Las distancias envalentonan el olvido…




16 octubre 2016

GIRANDO A MI ALREDEDOR CUMPLE 9 AÑOS





​«Girando a mi alrededor» cumple nueve años. De nuevo la noche se hizo día; de nuevo la reinvención conquistó mi corazón con la conciencia plena de que los sueños, sueños son, mientras la realidad se empeña en recordarme, una y otra vez, cuánto me echa de menos.

​Dulce encuentro, regia dificultad; arrancarle al tiempo la verdad rememorando la quietud del alma, de los versos estrictos o de la rima desestimada. Casual interpretación de mis palabras tras la mirada deseada. 

No sé si debo admitir el sacrificio de los minutos en mi contra, o sucumbir a todos estos años en los que culpable soy, a sabiendas de todo lo vivido. Admito la culpa: la fugaz reencarnación que sueña con volar más allá de lo acontecido.

​Buen momento para celebrar tantas emociones vividas, tantos escalofríos atesorados y tantas miradas amigas que un buen día se quedaron a vivir en mis letras o que, quizás al pasar el tiempo, las olvidaron… Aun así… gracias.


P.D.: Estancados quedan, tras los cortinajes del pasado, estos nueve años de altibajos, pero siempre atesorando la intención de seguir girando a mi alrededor, escribiendo e interpretando las pequeñas grandes cosas que me ayudan a seguir caminando. Agradecido siempre a ti; sí, a ti, que sigues ahí… GRACIAS POR ESTOS NUEVE AÑOS.




13 octubre 2016

TRECE DE OCTUBRE









Desde algún lugar sanan las cicatrices; desde algún lugar el sol parece más brillante. Sácame esos miedos que engrandecen mi debilidad; píntame las estrellas del color de la continuidad para no olvidar nunca ese pedacito de cielo que necesito seguir compartiendo contigo.

​Desde algún lugar mi sentir sigue esbozando tu sonrisa; desde algún lugar me viene la fuerza para continuar, como cada trece de octubre o cualquier otro día.

​Desde algún lugar se confunde la realidad, aunque solo quede el sentimiento de tu ausencia, el vacío de tu presencia. Desde algún lugar te sentiré siempre cerca porque, den igual las vueltas de tuerca, nunca de mi lado te irás.

​Madre, sé que desde algún lugar la brisa siempre nos acercará…


P. D.: Como cada trece de octubre, las ausencias se acentúan.




09 octubre 2016

SUEÑOS






Arrastrando la tierra bajo mis pies, ningún sueño podrá confiar en mí. Puertas que se abren y se cierran, ilusiones que vienen y van con algo que decir.

​No basta con el pensamiento ni con los sueños que represento para que todo parezca funcionar. Con estrategias desaliñadas, vagos están mis sueños, descansando bajo el sol, de placer o tal vez de dolor.

​Triste mi mano al escribir, quizás porque sigo siendo un soñador que solo quiere seguir adelante, girando a mi alrededor. Quizás tenga mala suerte y no me encuentre en el interior de las historias que un día conté.

​Porque a veces cuesta sonreír, porque a veces cuesta seguir... Mejor no alimentar el lagrimal y acariciar la capacidad de continuar. Prefiero seguir siendo un idiota, prefiero seguir buscando la verdad que malinterpretar la derrota.


PD: Atado de pies y manos el tiempo se nota, pero los sueños no se tienen por qué agotar.