NO HABRÁ OLVIDOS
Me estoy haciendo mayor, peino canas y descarrilo la intención. A veces —demasiadas veces— caigo en la distracción; no es indiferencia, sino la escasez del tiempo y su reacción. Girando a mi alrededor van desapareciendo lucecitas en la luminiscencia de este ordenador; van esparciéndose las entradas, van desapareciendo los sueños y van creciendo las ausencias en este patio de vecinos que es mi blog. Quizás ganen otras formas de interpretación, quizás vuele por otros lares la emoción o quizás el tiempo se empeñe en desdibujar la ilusión. Sigo empeñado en reinventar lo reinventado porque no hay límite de tiempo: la caducidad no prescribe, el viento no siempre sopla en la misma dirección. Es puro contraste entre lo que tenemos y lo que queremos. Le podemos dar alas a nuestros deseos o, simplemente, imponer nuestros miedos a nuestra razón. Las ausencias se notan, también de los que están, pero no habrá olvidos, porque los recuerdos son los pilares de lo que somos... P.D....