SUBIR DE LOS INFIERNOS
Decidió subir de los infiernos asumiendo el ritual enloquecido, para dejar atrás sus demonios y exiliar el motivo de sus miedos. Pensó en volver a los orígenes buscando sentido a lo prohibido, desterrando el clamor amargo y el vacuo temor correspondido. Deseó ser aire revoloteando a su antojo en el cielo estrellado, y olvidar, girando a su alrededor, tanta locura para un enamorado. Derramó lágrimas a destiempo clamando al viento su estupor, y dejó de menospreciar el tiempo para no caer de nuevo en el error. Confirmó el final de sus sueños; y aunque los besos se pierdan en los pliegues de la conciencia, nunca se olvidará de los requiebros. Prometió no volver la vista atrás, olvidar el dolor y la desesperación, para confirmar que la indiferencia es la mejor cura para el desamor. Recordó el color de sus ojos, además de sus labios carmesíes; decidió subir de los infiernos con el dolor del olvido tras de sí... Pd: Es fácil bajar a los infiernos; lo difícil... ...