Ando perdido, girando a mi alrededor, donde mi cabeza dice saber controlar, donde mi corazón se deja llevar y mis pies, al caminar, hacen crujir las hojas del paso del tiempo recién caídas.
Ando entre el ocaso veraniego y el resurgir del estallido de una nueva estación; entre naranjas y ocres, rojos y verdes apagados.
Ando despuntando el amanecer para dar la bienvenida a un nuevo otoño...
P. D.: Ando escaso de tiempo...

