FELIZ 2025
Aquí estoy, despidiendo un año que me enseñó más de lo que esperaba, quizás más de lo que estaba preparado para asimilar. No fue perfecto, pero nada es perfecto, ¿Quién lo necesita perfecto? Fue real y eso es lo importante, con sus luces y sombras, algunos días que me hicieron volar y otros me arrodillaron frente a mis propias limitaciones. Mirando atrás con humildad, reconociendo no solo aquello que conseguí, sino también lo que me faltó, como los abrazos que no di, las palabras que guardé, tal vez por miedo, o quizás por olvido, las veces que fui duro conmigo mismo o con quienes me rodearon. Pero también reconozco los pequeños pasos, los intentos honestos, las ganas de construir y no de destruir, de ser alguien un poquito mejor que el día anterior. El año que llega no me pedirá ser invencible, solo valiente. Valiente para mirar hacia adentro y seguir en paz, ante todo, conmigo mismo, valiente para tender puentes con quienes me rodean, aunque ...