ES FÁCIL SENTIRSE SOLO
Aún rodeado de mucha gente, es fácil sentirse solo y en soledad, flotando en una burbuja invisible que nos separa del resto del mundo. Oigo a mi alrededor, las conversaciones que fluyen como ríos que no logran mojar mis pies, risas que estallan como fuegos artificiales en los que no puedo encontrar mis propios colores, paradójico sentimiento estar tan cerca y a la vez, tan lejos de los demás, como si hablara un idioma que todos hablan y que aún no me atrevo a compartir del todo. La soledad puede ser abrumadora, pero también me recuerda lo silencioso de mi individualidad, dándome la oportunidad de mirar hacia dentro, de escuchar mi interior para poder sentir emociones sin filtro alguno. Llegó el momento de descubrir quién soy cuando nadie me ve, cuáles son mis pasiones, los miedos que me asechan o los deseos que rondan mi ser. Y mientras el mundo sigue girando a mi alrededor, esos momentos de introspección pueden convertirse en puentes que me conectan no solo conmigo mismo, si...