Las cantidades industriales
saturan nuestras necesidades;
la calidad en pequeños frascos
aumenta nuestros deseos
de seguir disfrutándolos.
Y la vida, por muy a grandes
tragos que queramos tomárnosla,
siempre perdurará en aquellos,
que por pequeños, dejaron
la huella más profunda...
PD: No siempre prestamos atención
a las pequeñas cosas...
Son esas pequeñas cosas....las más importantes,esas que nos hacen sentirnos felices,lo demás nada importa¿O sí?
ResponderEliminarUn beso ,Josh.
Ni a las pequeñas ni a las grandes, yo misma a veces, no me presto atención... así me va... pero a tu blog sí que le presto, dinero no, eh, que hay crisis, atención, le presto mi atención, je je... Bss
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