ESCURRIDIZA SENSACIÓN
Pérfida situación la del tiempo que no he tenido, o la escurridiza sensación de haberlo perdido. Impronta es la reflexión habiéndolo admitido, mientras la desconfianza traicionera —del placer a la deriva y del rigor preventivo— orquesta una fiesta de almas con valor añadido. Es el desorden habitual por el gusto agridulce de no acertar el camino a tomar, prometiéndole al viento volar sin miedo. Volar a través del tiempo sin saber si te abracé lo suficiente o, simplemente, si olvidé la teoría del verbo amar en la opacidad de las dudas maltrechas. Negociando la condena, supero día a día las ausencias coloreando las batallas; volviendo a ti, a tu boca, recreando el presente ante la esperanza de mantener nuestra historia del paso del tiempo… PD: Recrear el presente sin temor es vivir la teoría del momento; es entonces cuando, girando a mi alrededor, dejará de congelarse la brisa por el tiempo perdido.