Me canso de ver una y otra vez el mismo semáforo, el mismo escenario, el mismo reclamo. Mas no hay diferencia si no cambio lo que programo. Me canso de intentar sobrevolar las ganas de cambiar el suelo por el cielo y mirar el otro lado de las cosas.
La vida tiene muchas perspectivas y, aun siendo el mismo lugar, no hay que parar. Debemos entrar a disfrutar de los rincones que se dejan en el olvido, atestiguando que los pequeños detalles no han desaparecido; aquellos que hacen grande la vida.
Porque las cosas pequeñas, por ser pequeñas, no quiere decir que sean menos importantes; ellas nos pueden dar la oportunidad de percibir lo que nos estamos perdiendo...
P.D.: Aquello que nos perdemos... no volverá a mostrarse en su totalidad.

desgraciados de nosotros que con los años perdemos esos ojos inocentes de la niñez que todo lo ven con ilusión, dislumbrando la belleza y lo maravilloso de todo lo que les rodea.
ResponderEliminarMe encanta volver a leerte. Un saludo desde la isla
"Así que el día se convirtió en uno de espera, que era, lo sabía, un pecado: los momentos había que vivirlos; esperar era un pecado tanto contra el tiempo que aún estaba por venir como por los momentos que uno ignoraba en el presente."
ResponderEliminar"-¿Así que la vida no es emocionante? -continuó Gary-. Genial. Yo me quedo con el aburrimiento. Al menos sé dónde comeré y dormiré esta noche y aún tengo un trabajo el lunes. ¿No? -se volvió y miró a Richard.
(...)
-Pensé que quería una vida agradable y normal. Quizá estoy loco. Sí, quizá lo estoy. Pero si esto es todo lo que hay, entonces no quiero estar cuerdo."
(fragmentos de la novela "Neverwhere" de Neil Gaiman)