El vacío se origina tras perder algo que habíamos conseguido o poseído; la nada, en cambio, está por inventar. Por crear está el todo y sus consecuencias: perfecto despertar o delicada conjetura de intentar estar.
Por argumentar la posibilidad, la facilidad o la dificultad siguen estando en duda. De la nada, nada; mientras que del todo es posible llegar a la nada. No es un juego de palabras: es tan solo el espacio entre el todo y la nada, entre la realidad y los sueños que se evaporan al despertar.
Dormir, soñar, alcanzar la verdad o, quizás, espolvorear el todo de la nada...
P. D.: Del todo a la nada solo hay un ligero espacio de tiempo y lugar.
La anada no existe, los sentimientos negativos te dicen que en realidad está llena...
ResponderEliminarhay un millón de maneras de lograr un sueño, si no de una manera y luego todavía hay otras maneras de 999.999 que debe probar.
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