Hay canciones que huelen a esperanza, aunque el dolor del adiós siga presente. Tendrás entonces en cuenta las vueltas que marca el reloj; a lo mejor no lo entiendes, a lo mejor no te encuentras, pero más vale tocar a la puerta que dejar pasar la vida sin tomar las riendas.
Hay canciones que nacen de la esperanza, aunque la ventana de las ilusiones se cierre de repente. Tendrás entonces que jugar a ser el ritmo de tu propia melodía; a lo mejor te sorprendes, a lo mejor no te concentras, pero más vale cantar desafinando que perder el alma sin ofrendas.
Hay canciones que forman parte de nuestra vida, canciones que nos acompañan siempre, canciones que no dejamos de escribir día a día…
P.D.:
Hay canciones que nos ayudan a no perder el norte, mientras nos empeñemos en seguir adelante…
Hay canciones que nos iluminan, como tus versos.
ResponderEliminarAbrazo
Yo no perdí mi norte,sino el sur y llevo una nostalgia ilógica encima.
ResponderEliminarUn abrazo!