Pasearé por la orilla de ese mar que compense los vacíos de ti. Le hablaré de silencios compartidos, de noches en vela, de susurros desquiciados. Refrescaré la memoria cuando esta se empeñe en olvidar lo inevitable; le recitaré los versos que dibujé para ti y le cantaré las melodías que un día fueron nuestras.
Aunque se empeñe en lo contrario, el devenir de sus caricias mecerá mis sentidos mientras pienso en ti. Relajaré el anonimato y pintaré de azul mi cielo, sin preguntar a quién le conté mis penas otoñales.
Seguro que terminaré por darme cuenta, al despuntar la mañana en mi horizonte, de que solo fue una pesadilla; porque las olas revolucionadas solo reflejaban el temor a perderte. Quiero convencerme de ello. Quiero pasear por sus orillas, contigo a mi lado…
P.D.:
Las pesadillas a veces se consolidan y parecieran realidad…

Me parece bien, hace más el que quiere, que la que puede...
ResponderEliminarUn saludo