Los tiempos muertos, como los silencios, recorren la espina dorsal con escalofríos. El vello se eriza, la garganta enmudece y el centelleo en la mirada perdida admite una nueva dimensión.
Todo es efímero, nada es para siempre. El vacío se origina tras perder algo que habíamos conseguido o poseído.
La nada está por inventar, por crear el todo y sus consecuencias, por argumentar la posibilidad, la facilidad o la dificultad. De la nada, nada; mientras que del todo, es posible llegar a la nada...
PD: Después del todo y la nada... ¿qué nos queda?

Prosa desnuda y veraz que nos descubre frente al universo tangible y al que nunca llegaremos a descubrir porque su inteligencia suprema es mayor a nuestra conciencia humana. Del Todo y la Nada sólo queda el Vacío.
ResponderEliminarUn gran abrazo Josh
La nada es ese todo misterioso que nos llena de ansiedad, y nos confunde si estamos o solo fuimos.
ResponderEliminarABRAZO