A través de los cristales, colores y formas difuminadas, no me encuentro si no te tengo. A medias con el sol resurgen las sombras: claroscuros en continuo movimiento y sueños expuestos al vertiginoso desencuentro de versos inciertos.
A través de los cristales, no es lo mismo tener que tenerte, ni ver que verte. Fuera llueve; dentro me estremece tocarte, besarte, siendo el deseo explícito de mi encuadre, el punto y aparte de mi estandarte.
A pesar de ser un desastre, sigo girando a mi alrededor, siendo el sastre que viste tus sueños al despertarte. A través de los cristales, con solo pensarte, mi mundo se vuelve locura sin tus besos celestiales...
P.D.:
Si es que dejar de tener el complemento perfecto a tu lado... el arte de vivir no lo sería tanto.

Precioso texto...hay distancias más duras...
ResponderEliminarBss
Es verdad, hay distancias que no se pueden medir...abrazzzusss
Eliminar