Y sueño con el vuelo de un pájaro al amanecer, con el viento a favor, sin buscar respuestas. Tal vez piense en volver, pero sin olvidar que, girando a mi alrededor, seré siempre ese loco compulsivo empecinado en ser feliz.
No quiero palabras que cicatricen mi atardecer, ni la calma que precede al estallido impertinente. Quiero seguir siendo aprendiz por el borde de mis sueños: desde el suelo al infierno, desde el beso al destierro.
Quiero bailar descalzo, cerrar los ojos sin miedo a tropezar. Quiero soñar dormido, quiero soñar despierto; algo en lo que invertir en días de desconcierto…
P. D.: Necesitamos de los sueños para continuar…

Abrazo
ResponderEliminarAbrazo
ResponderEliminarSueños, para recordarnos a nosotros mismos que no siempre servimos racionalmente a nuestros intereses.
ResponderEliminar